Esguince del ligamento lateral externo del tobillo. Tratamiento en la primera fase (1º,2º y 3º día).

04/07/2019 |

Los ligamentos son como cuerdas elásticas que van de un hueso a otro en las articulaciones, facilitando algunos movimientos y limitando otros. Cuando hacemos un movimiento forzado y antinatural de la articulación, es decir, un movimiento limitado por un ligamento, este puede elongarse o incluso romperse, produciendo un esguince. En el caso del ligamento lateral externo del tobillo, el movimiento que produciría el esguince sería flexión plantar (doblar el tobillo hacia la planta del pie), inversión (pie hacia dentro) y rotación interna del pie.

Una vez producido el esguince es importante un buen diagnóstico para conocer su grado de gravedad (grado 1 o leve; 2 o moderado; o 3 o con rotura completa) y si hay alguna otra lesión asociada.

Después de la valoración y ya con el diagnóstico es importante que el fisioterapeuta diseñe un tratamiento personal, ya que no hay dos lesiones iguales. A continuación os proponemos el plan de tratamiento para los tres primeros días del esguince, en líneas generales, ya que volvemos a repetir que el tratamiento hay que adaptarlo a cad paciente.

Tratamiento en la primera fase de un esguince del ligamento lateral externo del tobillo (días 1, 2 y 3).

Objetivos del tratamiento:

  • Disminuir los síntomas. La inflamación es una respuesta normal y necesaria del cuerpo ante cualquier lesión, pero hay que controlarla para evitar complicaciones.
  • Limitar la movilidad del ligamento lesionado.
  • Evitar atrofias y otras lesiones por falta de movimiento en el resto de estructuras. Antes el tratamiento se basaba en la aplicación de yeso y en el descanso, sin embargo ahora los estudios demostraron que es contraproducente.

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Técnicas y métodos:

  • Aplicación local de hielo. Para ello envolveremos el hielo en una funda o trapo y lo aplicaremos en la zona durante  10 minutos cada 2 horas.
  • Baños de contraste: sumergir el tobillo en un recipiente de agua caliente durante 2 minutos, y  en agua fría medio minuto. Repetir 5 hasta que las aguas se templen, terminando siempre en el agua fría, y se realizará 3 veces al día.
  • Vendaje funcional o vendaje con kinesiotaping: es importante no dejar de mover en ningún momento el tobillo por dos razones. La primera es la necesidad de activar la circulación, tendones, músculos... para conseguir la absorción del hematoma y la segunda es el mantenimiento de la fuerza muscular, estabilidad y propiocepción, y para moverlo usaremos un vendaje funcional o un vendaje con kinesiotaping. Por lo tanto evitaremos yesos o inmovilizaciones totales para facilitar la recuperación, evitar perder toda la propiocepción y para que no haya tanta inestabilidad en el tobillo.
  • Ejercicios pasivos: mover con nuestras manos los dedos de los pies y el tobillo hacia arriba y abajo.
  • Ejercicios activos:  mover los dedos de los pies activamente hacia abajo y arriba.

A continuación os dejamos un vídeo con los ejercicios pasivos y activos:

 

En esta fase se evitarán los movimientos laterales de tobillo y cualquier acción que provoque aumento de dolor.

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